1.-
Deporte moderno una aproximación sociológica de su nacimiento; deporte como
proceso:
Para iniciar esta disertación es
importante plantearse estas interrogantes ¿qué importancia tienen los deportes
en la actualidad para nuestro modo de vida? Y sobre todo ¿qué importancia tiene
historiar los deportes? Respondiendo a la primera de las preguntas la
importancia que los deportes representan para nuestro modo de vida radica en la
fuerte presencia y en el espacio ganado entre y dentro de la sociedad. Nuestra
propia experiencia puede fácilmente clarificar aún más el punto. Una
característica de nuestra generación, al menos una vez en la vida, hemos tenido
algún contacto con las actividades deportivas, ya sea como practicantes activos
o como aficionados.
Los deportes
encarnan en nuestra sociedad actual una revolución cultural porque sin duda
alguna, cautivan y fascinan al ser humano, es cuestión de poner atención a
nuestro alrededor y notaremos cómo la sociedad vive rodeada de una atmósfera
deportiva, vivimos inmersos en un ambiente donde los deportes constantemente
hacen acto de aparición. No tendremos que esperar mucho para observar o
escuchar algo relacionado con las prácticas deportivas que en nuestro entorno
se están desarrollando.
Resulta normal ver personas
vistiendo ropa deportiva (camisetas, gorras, chaquetas alusivas a algún
deporte, equipo o deportista), así como anuncios y publicidad sobre deportes (o
utilizados como estrategia de venta). Somos partícipes o testigos de charlas y
discusiones sobre temas deportivos, día a día los medios hacen eco de las
noticias deportivas y generalmente los fines de semana (sábados y domingos) son
días dedicados para practicar o ver deportes, es una costumbre ya arraigada
para muchos venezolanos dedicar estos días al cultivo y disfrute de estas
actividades. En el ambiente circundante existen edificaciones monumentales con
carácter y funcionalidad deportiva que cotidianamente fungen como un espacio
recreativo o de entrenamiento donde confluyen personas que se identifican con
el estilo de vida deportivo. Lo anterior nos señala que la cultura deportiva
que nos rodea ha propiciado la creación de todo un sistema que ha producido una
moda, un mercado de bienes y servicios, una tradición, una conciencia y un
mundo propiamente deportivo.
En los últimos cien
años los deportes han acompañado la vida de los venezolanos modelando la
situación actual que nos abraza. Todos sabemos lo que es un gol, todos tenemos
una noción básica de lo que es el fútbol, el atletismo, el básquetbol o quiénes
son Pelé, Maradona, el Tiger Woods, Juan Arango o Rosbeilis Peinado y también,
sin ser practicantes o aficionados tenemos una idea de lo que son los deportes,
en una palabra, difícilmente podríamos vivir o concebir nuestra sociedad sin
ellos.
José Ortega y Gasset
definía a los deportes como “la forma superior de la existencia humana”, porque
los deportes por su carácter multifactorial inciden en gran cantidad de ámbitos
y esferas de la vida, los deportes como una expresión socio-cultural de las
actividades humanas actuales se encuentran presentes en algunos de nuestros
intereses más importantes como la política, la economía, incluso, la religión,
con lo cual, podemos manifestar que la era actual puede ser descrita como la
era deportiva o de las sociedades deportizadas.
Pareciera un poco
presuntuosa esta idea pero la realidad marca que los deportes son las únicas
actividades que fehacientemente logran reunir a las sociedades del mundo en un
mismo punto y momento, piénsese en los Juegos Olímpicos o en la Copa Mundial de
Fútbol, eventos de gran escaparate político donde se mueven grandes cantidades
de dinero, que gozan de la mayor difusión mediática y que han transformado
culturalmente la noción del ocio, del tiempo libre y del cuerpo, un claro
reflejo del proceso deportivo global que vivimos.
Los deportes son
vehículos de comunicación de lo que culturalmente somos, pues a través de ellos
expresamos sentimientos, valores, costumbres, estilos de vida, sistemas de
comportamientos, es decir, por medio de los deportes podemos definir quiénes
somos, pues de acuerdo a la manera en que una sociedad concibe y práctica el
deporte, se puede definir a sus miembros.
A lo largo de la
historia las actividades físicas y corporales han tenido gran importancia
social. Claramente podemos vislumbrar el lugar que ocupaban las actividades
físicas y corporales en sociedades antiguas y prehistóricas en vasijas o en el
arte rupestre donde se dibujaron escenas de la vida cotidiana que expresaban la
forma en que los seres humanos hacían uso de sus cuerpos en forma de caza,
ejercicios de guerra, rituales religiosos, danzas, formas de ocio, diversión y
competencia.
Sin embargo, la
actividad física, sobre todo a partir del siglo XIX cuando tomó la forma de los
actuales deportes, dejó de ser un punto importante de la sociedad al menos en
lo tocante a su estudio histórico y social. Las academias tanto de historia así
como de educación física y deportes han relegado al olvido y la marginalidad a
los estudios sociales del deporte, por considerar que no tienen el valor
suficiente para producir conocimiento científico que pueda explicar las
cuestiones importantes del devenir humano. Dicho por Jean Marie Brohm “el
deporte nunca ha sido objeto de estudios profundos y sistemáticos a la luz de
las ciencias humanas modernas (…) el deporte es todavía el pariente pobre de la
investigación científica.”
La historia se
escribe desde el presente y los historiadores actuales aún no se han dado
cuenta del impacto que ejercen las actividades deportivas en la sociedad de
nuestro tiempo. En Brasil en menos de dos años se celebrará un evento deportivo
de importancia internacional (los Juegos Olímpicos), donde se espera recibir a
miles de deportistas y aficionados de todo el mundo, sin embargo, la historia y
los historiadores no trabajan a la par de estos hechos, ya que no se han
preocupado por iniciar el estudio histórico y social de estas actividades, por
tanto, este campo disciplinario continuará estando en la marginalidad y en espera
de ser encontrado como una opción de trabajo y estudio para la historia
nacional por algún tiempo más.
En la actualidad la
validez de la historia del deporte no debe estar en tela de juicio, porque
indagar en la historia de los deportes invariablemente conlleva a adentrarse y
analizar otros procesos históricos con los cuales se relaciona íntimamente o de
los que son dependientes directos. Los deportes (el estudio de su historia)
revelan una nueva perspectiva de mirar el pasado. Los deportes, al igual que
otras actividades, ofrecen la oportunidad de visualizar los cambios y
modificaciones que sufren las sociedades en determinado momento histórico.
Los deportes como
novedad histórica representan grandes retos para el historiador, el más
significativo es el reconocimiento de su labor por parte de la academia y ante
los colegas. El historiador debe ser capaz de demostrar que el estudio de los
deportes nos permite tener un mejor entendimiento del cúmulo de acciones y
experiencias de una sociedad desde su origen y hasta el presente. El estudio
del deporte contribuye a conocer mejor nuestro pasado y los procesos inmersos
que componen el sistema deportivo: los procesos que les dieron surgimiento, las
formas deportivas y las situaciones en las que ocurrieron, las características
que distinguen un deporte de otro, los resultados, la participación deportiva,
la organización y la construcción de comunidades que los practican en escala
local, nacional e internacional.
En otras academias
del mundo los deportes comenzaron a ser estudiados porque los investigadores se
dieron cuenta del lugar y la importancia que tienen éstos en la sociedad. Los
trabajos iniciales en esta materia se iniciaron en los años 60’s, tratando de
ilustrar los cambios en las condiciones y relaciones sociales interrelacionadas
con los deportes que a la larga condujeron a la creación/construcción de un
campo dedicado especialmente al estudio e investigación de estas actividades.5
Peter Burke señala
que para lograr que las academias de la historia se abran, acepten y comiencen
a desarrollar nuevos temas y campos de estudio como la historia de los
deportes, es necesario que el paradigma a seguir por parte de los académicos de
un “giro cultural”, esto consiste en reconocer el valor que tienen “todas las
actividades y todos los individuos como seres y objetos históricos.”
Como tal, la
historia del deporte es una subdisciplina de reciente creación que surge en la
década de los 70’s. La construcción del campo de la historia del deporte
responde a un esfuerzo realizado a partir de la década de 1960 dentro del
english speaking world (mundo de habla inglesa) que fructifica
significativamente hasta el año 1973, con la fundación de la North American
Society for Sport History (Sociedad norteamericana para la historia del
deporte) y la publicación de la Journal of Sport History (Revista de historia
del deporte).
Cabe señalar que
mucho de lo aquí expuesto tiene como base y guía principal las ideas
establecidas por aquellos historiadores que se han interesado en investigar
cómo se ha construido el campo, historiadores en su mayoría pertenecientes al
mundo anglosajón por lo que las tendencias historiográficas, teorías, conceptos
y ejemplos aquí presentados han sido recopilados (y en su caso traducidos) de
varios de sus textos y trabajos que he tenido oportunidad de conocer y que a mi
juicio considero como los más representativos para entender la construcción de
la subdisciplina de la historia del deporte.
Haciendo camino al andar: los inicios
de la historia del deporte
En los primeros
pasos de la naciente disciplina de la historia del deporte, los estudios
desarrollados, de acuerdo a Allan Metcalfe, se enfocaron a definir lo que es el
deporte. Esta empresa pudiera parecer banal y ociosa, sin embargo, no es nada
sencilla ya que el término deporte engloba un amplio número de prácticas y
disciplinas, algunas muy diferentes entre sí y las cuales tienen orígenes en
contextos también distintos. Estos primeros trabajos permitieron la
diferenciación y separación del deporte de la educación física, los ejercicios
militares, el juego y la danza, actividades similares pero culturalmente
distintas.
Estos trabajos
permitieron descubrir nuevos materiales, reconstruir fuentes y analizar datos
acerca del desarrollo y cambio de las actividades deportivas a fin de poder
comprender y explicar cuál fue el proceso histórico de todas las clases de
deportes, de los festivales deportivos y de las organizaciones deportivas en
una región en concreto y en específicos períodos de tiempo. Esto dio luz al
establecimiento y consolidación del campo ya que ubicó temporal y espacialmente
el rumbo de las investigaciones futuras y su temática, las cuales, localizaban
las características de los modernos deportes en el seno industrial, capitalista,
urbano y occidental de Inglaterra.
En esta primera
etapa (previo a 1980), la mayoría de los estudios de la historia del deporte
fueron desarrollados de manera descriptiva-narrativa, esto se debe a que muchos
de los autores fueron formados en educación física y no en historia.13 La
descripción se enfoca de acuerdo a Nancy Struna14 a explicar dos cuestiones
básicas “quién” y “qué”, un modelo unidimensional que de manera secuencial y
cronológica ordena la información empírica proveniente de las fuentes
primarias. Esta forma de trabajar la historia se denomina como empirista y de
acuerdo a Murray G. Phillips, es uno de los métodos dominantes de la historia
consistente en detallar meticulosamente los hechos, para que éstos “hablen por
sí mismos”.
Este tipo de
trabajos han sido poco valorados por contar con escasa teoría y por considerar
que la descripción, por su simplicidad, tiene poco que ofrecer a la ciencia
histórica, sin embargo, Fernand Braudel nos dice que el material con el que
trabaja el historiador, al encontrarse distribuido en forma de anécdotas en
gran cantidad de hechos, requiere de ser sometido a una rigurosa crítica
selectiva a fin de clasificar y poner en orden toda la información que permita
realizar la explicación histórica mediante la descripción de los hechos más
significativos de un proceso.
En esta primera
etapa de la historia del deporte como ya se dijo, el estatus quo prevaleciente
era el de la descripción narrativa y aunque se diga lo contrario, sus
aportaciones resultan valiosas para echar andar el campo. La labor
descriptiva-narrativa de la historia es una labor tan importante como lo son la
de sus aspectos analíticos, los cuales, saltan a la palestra de la historia del
deporte a partir de 1985 y con lo cual se arriba a la segunda etapa del estudio
de la historia del deporte.
No hay mas que agregar, todo esta explicito y concreto... Espero y esta información le sirva a quienes busquen esta ayuda!! Mi recomendación es que hagan ejercicio, coman sano, vivan en familia y sonrían que la vida es bella aunque hayan momentos de oscuridad.
ResponderEliminarComparto el criterio de los autores, el deporte tiene una historia muy remota y diferentes puntos de vista, el marketing que le han dado y el cambio que ah tomado. Servirá de mucha ayuda.
ResponderEliminarBuena noche, la verdad muy interesante esta información, ya que nunca había visto el deporte de esa manera, su evolución, los entornos que envuelven la actividad física entre otras cosas que no son de menos importancia, útil la información ya que soy un deportista aficionado y me sirve para conocer más acerca del tema.
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