2.-
El deporte en la Sociedad Industrial: la segunda etapa de la historia del
deporte y sus tendencias
A mediados de los
años 80’s, el estudio del deporte de alguna manera se transforma y adquiere una
faceta más analítica. El estudio de los deportes se enfocó a encontrar el rol
que ocupan estas actividades dentro de la sociedad, así como sus funciones
sociales y contribuciones para el desarrollo de algunas instituciones o grupos
que las promovían y practicaban. Nancy Struna señala que la historia del
deporte adoptó los puntos de análisis de la historia social, lo que ha
permitido a los académicos a explorar e investigar cuestiones de identidad
individual y colectiva que incluyen el urbanismo, la clase social, la raza, el
género y el nacionalismo.17
Este nuevo enfoque
entre el deporte y la sociedad llevó a los historiadores del deporte a la
siguiente etapa, caracterizada por el desarrollo de trabajos más analíticos y
teóricos que descriptivos. Douglas Booth señala que el uso de la teoría
enriquece las explicaciones históricas, en función de que la teoría realiza una
tarea crítica dentro del proceso explicativo de los fenómenos que analiza al
proporcionar un marco conceptual que emerge de la interpretación de la
evidencia encontrada.
La relación deporte
y sociedad fue explicada mediante diversos enfoques: el funcionalista, el
estructuralista, el figuracional, los estudios interculturales, la teoría del
género, la etnicidad, el marxismo, entre otros.
- El
funcionalismo
En el primero de los
casos, el enfoque funcionalista o funcionalismo, se caracteriza por percibir el
funcionamiento (de ahí su nombre de funcionalismo) de los objetos de estudio en
una sociedad dada en un tiempo dado.
El funcionalismo:
Concibe a la
sociedad como un organismo cuyas partes componentes funcionan para mantener un
relativo equilibrio y estabilidad. El funcionalismo analiza procesos a través
de dos etapas básicas: identificar patrones sociales y explicar su persistencia
o la regularidad de los patrones al establecer sus consecuencias dentro del
largo sistema de los que son parte.
Es decir, el
funcionalismo busca explicar el rol de cada parte para mantener un sistema
trabajando en completo orden, el funcionalismo explica los fenómenos, eventos,
acciones y por ende sus consecuencias. El urbanismo creciente desde el siglo
XIX en las ciudades ha sido un tema constante para explicar desde la
perspectiva funcionalista cómo surgen los deportes en las ciudades de
Norteamérica y Europa, analizando el “impacto de la urbanización sobre los
deportes y los deportes sobre la urbanización.”
Citando nuevamente a
Steven A. Riess, este autor señala que muchos de los actuales deportes fueron
inventados o se desarrollaron en las ciudades, por tanto, a medida que crece la
urbanización de una ciudad, crece su estructura, sus recursos y sus expresiones
deportivas. El surgimiento y fundación de clubes, su edificación, así como la
organización de competencias de estos grupos son funciones que generan una
vasta cantidad de consecuencias perceptibles en la transformación de las
conductas de ocio de las sociedades, contribuyendo al desarrollo del proceso de
globalización, comercio y consumo de las actividades deportivas. El análisis
funcionalista señala que los deportes vinieron a mantener en orden y equilibrio
a las sociedades constituyéndose uno de los mayores pilares del siglo XX ya que
remplazaron al viejo sistema de costumbres de socialización basado en las
clases, la raza y el estatus.
-
El estructuralismo
En lo que respecta
al estructuralismo, éste, sirve para describir patrones relacionados con
instituciones “hablar acerca de las estructuras… es hablar de las formas en que
el comportamiento humano es regulado, modelado, ordenado, limitado y
determinado.” La FIFA25 y el COI, son organismos (estructuras), que controlan,
imponen límites y hasta cierto punto oprimen a sus agremiados mediante
regulaciones e implementaciones de orden político o ideológico, por ejemplo,
fue requisito indispensable para poder participar en los concursos organizados
por el Comité Olímpico Internacional así como sus filiales nacionales,
demostrar la calidad de deportista amateur, un rasgo que ha sido interpretado
como una ideología propuesta para excluir e impedir la participación dentro de
los Juegos Olímpicos a los individuos pertenecientes a las clases bajas o razas
diferentes a la blanca.
El estructuralismo es
una corriente que surge en los años 60’s y que tiene en el antropólogo Claude
Levi-Strauss a uno de sus referentes básicos. Este modelo explicativo surge
como una respuesta en oposición al existencialismo. El estructuralismo es una
teoría que concibe de manera abstracta a las elementos constituyentes de una
sociedad (economía y religión por citar algunas y sus relaciones) mediante dos
formas principales, la esencialista y la constructivista. La primera de ellas
es la esencialista o realista y la cual identifica a las estructuras como
factores que determinan el funcionamiento de las sociedades, es decir, las
estructuras son las que modelan las acciones y comportamientos de los
individuos.
Esta corriente se ha
asociado con los enfoques marxistas-estructuralistas las cuales conciben a los
deportes como un aparato ideológico del Estado. El deporte tiene como objetivo
esencial preservar y perpetuar las estructuras capitalistas. De acuerdo a este
enfoque los deportes reproducen valores capitalistas como la competición, el
consumo y la eficiencia en la producción. Los deportistas triunfadores, análogamente
son comparados como trabajadores especializados, los clubes deportivos como
fábricas, los deportes como trabajo y los implementos técnico-tecnológicos que
miden los alcances deportivos como herramientas y medios de producción
capitalista.
Jean Marie Brohm es
un teórico que ha publicado sus trabajos siguiendo la corriente
estructuralista-esencialista, Brohm considera que el deporte haría del atleta
“un esclavo a causa del encadenamiento lógico de la competencia… El deporte no
sería más que un reflejo del capitalismo industrial… El deporte sería un medio
de distracción, de diversión, en el sentido cabal de la palabra, que impediría
a los adultos el llevar una vida de hombres.”
Brohm establece el
concepto proceso de producción deportiva que manifiesta que el sistema
deportivo depende esencialmente del modo de producción capitalista y asimismo
señala, que el propio sistema deportivo produce mercancías muy particulares:
campeones, espectáculos, récords y competencias. Brohm realiza un análisis profundo
de las estructuras más determinantes del deporte; la política, la económica, la
cultural, la ideológica y las simbólicas.
Otra de las
aproximaciones teóricas del estructuralismo es la constructivista, la cual, se
caracteriza por definir a las estructuras como espacios reguladores de las
interdependencias humanas y como generadores de las prácticas sociales de los
individuos que las componen. Son los espacios donde los individuos piensan y
actúan, donde desarrollan sus prácticas y actividades. Las estructuras son
creadas, mejor dicho construidas y transformadas a través y a lo largo del
tiempo.
La regulación de los deportes es una
manera de explicar la corriente constructivista del deporte. La estandarización
de los deportes bajo una efectiva regulación condujo a estas actividades a
transformarse como pasatiempos organizados y comercializados, pues se revela
todo un sistema, controlado, articulado y estructurado de las expresiones
deportivas que permitió la creación de ligas, campeonatos y espectáculos
deportivos regulares como la Copa Mundial de Fútbol por parte de la FIFA cada
cuatro años o la liga local de fútbol por parte de la Federación Venezolana de
este deporte cada año.
- El análisis figuracional:
En lo que respecta
al enfoque figuracional, éste, fue desarrollado por Norbert Elias y Eric
Dunning en la ya clásica obra Deporte y ocio en el proceso de civilización,
donde se explica cómo surge el deporte en el Reino Unido y cómo las sociedades
modernas se vuelven deportizadas. El proceso de deportivización es un proceso
inmerso dentro del proceso de civilización que condujo la transformación de las
sociedades preindustriales hacia la modernidad y consiste en la regularización
y reglamentación más estricta de las prácticas de ocio (como el folk football,
precedente directo del fútbol soccer actual) a fin de eliminar y disminuir, en
medida de lo posible, los roces violentos. Las regulaciones a los
divertimentos, de acuerdo a Elias, es una derivación directa de una misma
corriente civilizadora que buscaba tener un íntegro y efectivo control de los
medios de violencia por parte del Estado.
El análisis
figuracional conlleva a pensar los hechos y fenómenos históricos de manera
procesual (sucesos de tiempo largo) e interdependiente.
La interdependencia
precede al nacimiento y, como ha demostrado Goudsblom, es un elemento
integrador de la construcción de la personalidad y los hábitos individuales del
<yo>. Todos nosotros nacemos mediante la interdependencia sexual de los
padres a través de unos lazos de interdependencia que crean alguna forma de
familia. Nuestra familia es un eslabón de la cadena de interdependencia de una
<unidad de supervivencia> como un estado nación, y en el mundo moderno,
un eslabón en la cadena de interdependencias cada vez con mayor repercusión
global.
Otras de las
herramientas teórico-conceptuales que son utilizadas en el análisis
figuracional son los conceptos de “patrón” y “situación”. Dunning se refiere al
término patrón como una formación construida por los seres humanos, es decir,
son todos aquellos elementos que se forman a medida que las necesidades los
requieren, por ejemplo, uno de los patrones más reconocibles del cambio social
que experimentaron los deportes fue la homologación y estandarización de las
formas de practicarlos, esto permitió que se extendieran a escala nacional e
internacional porque sin importar donde se practicaran, las reglas no
cambiarían, esta estandarización y homologación a la postre permitiría la
igualdad de condiciones proveyendo a los participantes la misma oportunidad de
ganar.
En lo que respecta
al concepto situación, se define como el contexto histórico que abraza a los
patrones. La situación prevaleciente que envolvió al surgimiento de los
deportes fue el de la modernidad, un proceso que enmarca a todo el cúmulo de
patrones que modelaron a los pasatiempos y actividades de ocio hasta
convertirse en los deportes tal cual los conocemos. El contexto histórico
pensado como la situación, sirve como marco interpretativo de las evidencias
encontradas, dicho de otro modo, el contexto permite modelar nuevas nociones
acerca de un proceso y crear esquemas conceptuales que permitan explicar los
residuos de los hechos históricos.
- El marxismo
Otras de las
aproximaciones teóricas que han sido utilizadas para explicar el surgimiento de
los deportes en las sociedades modernas es el enfoque marxista. Esta
aproximación teórica se fundamente básicamente de los aspectos socioeconómicos,
donde se busca explicar el desarrollo histórico de los deportes por medio del
conflicto de clases; entre los pocos que controlan los medios de producción y
la gran mayoría de personas quienes solo poseen su fuerza de trabajo. El
deporte como una parte de la superestructura ha fungido como una herramienta
coercitiva y manipuladora al servicio de los grupos gobernantes a fin de
perpetuar el sistema capitalista.
Allen Guttmann en su
crítica realizada a la escuela marxista, señala que “Uno de los propósitos de
los deportes en la sociedad burguesa es para preservar el rol de la clase
capitalista.” Guttmann señala que mientras los empresarios y los industriales
juegan al golf con los militares, políticos y gobernantes, los obreros en
contraparte, se refugian en el fútbol, una actividad deportiva que ha sido
relacionada con las clases populares.
John Sugden y Alan
Tomlinson concuerdan con Guttmann al postular que el deporte fue visto como
parte del proceso donde la estructura dominante fue asegurada o reproducida.40
Estos autores consideran que el deporte fue un factor de estabilización para la
existencia del orden social. E. P. Thompson argumenta que el florecimiento del
capitalismo necesitaba de una actividad que fungiera como agente disciplinador
de la fuerza laboral. “De forma necesaria los hábitos fuera del trabajo de las
masas formaban parte de una ecuación de reforma, para que la gente en su tiempo
libre tuviera implicaciones relacionadas con el proceso de producción.”41 Los
deportes vinieron a contribuir al desarrollo de las destrezas y habilidades
manuales de los obreros para aceptar las reglas de las fábricas y a ser
políticamente dócil, con lo cual se preservaba la estructura de clase de la
sociedad capitalista.
Otras de las
explicaciones marxistas se centran en detallar el uso dado por los países
socialistas a la actividad deportiva, donde es notorio observar trabajos
enfocados a la preferencia que tienen ciertas clases sociales que desempeñan
ciertas ocupaciones con específicas prácticas deportivas, además, de detallar
lo concerniente a la consciencia de clase generada por la práctica deportiva y
su emancipación bajo el socialismo a la explotación y al dominio político del
aparato estatal capitalista.
Estos trabajos
mayoritariamente se han desarrollado en la extinta República Democrática
Alemana, donde se señalaba que el movimiento obrero conectado al socialismo fue
un obstáculo para el régimen nazi. De este movimiento se formaron dos
organizaciones deportivas obreras: la Red Sport International y la Lucerne
Sport International, que motivaron a los grupos proletarios a desarrollar lo
que se ha denominado como “la cultura física del proletariado” que se oponía a
la manifiesta explotación, manipulación y deshumanización de los deportistas
por parte del régimen fascista.
- Estudios de género
Una corriente que ha
venido en crecimiento dentro de la historia del deporte son los abocados a los
estudios de género, en los primeros años del campo, Patricia Vertinsky nos dice
que uno de los temas menos trabajados dentro de la historia del deporte han
sido los de género y deporte, pues según Vertinsky, pareciera que este tema
formara parte de una disciplina diferente. Sería hasta los años noventa cuando
los estudios de género en el deporte comenzaran a ser un tema recurrente para
los historiadores de la actividad deportiva. Diversos métodos y aproximaciones
fueron utilizados para explicar la relación entre el deporte, la mujer y su
relación con los varones.
El cuerpo femenino y
las actividades que despliega han estado históricamente bajo un fuerte
escrutinio moral, lo que finalmente condicionó su socialización en la esfera
pública. La socialización es un concepto que se define como un mecanismo que
permite a los individuos aprender las normas y los valores de la sociedad, en
ese sentido, las mujeres fueron instruidas para comportarse y socializar de
acuerdo a su rol de mujer; enteramente pasivo y desigual. El género, de acuerdo
a Ilse Hartmann-Tews y Gertrud Pfister, es una construcción de la dicotomía
femenino y masculino que estructura la sociedad y organiza la vida diaria de
los individuos dependiendo de su pertenencia de género.
Por ejemplo, el
trabajo es una actividad que se encuentra regulada y organizada por el género;
el hombre realizaba su trabajo en las fábricas, la mujer en el hogar, el hombre
recibe un salario, la mujer no. La construcción de los roles de género en la
cuestión deportiva se produjo en base a la desigualdad existente entre los
sexos y la discriminación contra la mujer. La construcción social de los
géneros dio lugar a la hegemonía que dominaba la forma de vida; las personas
fueron catalogadas como pertenecientes a clases sociales, ideologías, razas y a
un sexo determinado.
Jennifer Hargreaves
de igual forma coincide en señalar que el discurso que ha modelado la condición
del género femenino ha sido realizado desde la perspectiva de la hegemonía. La
hegemonía describe una forma de control persuasiva de los valores y creencias
que en específicas situaciones históricas, apoyan el establecimiento de
relaciones sociales y estructuras de poder.
El concepto de
hegemonía resulta del trabajo realizado por Antonio Gramsci y ha sido utilizado
para explicar las continuidades y transformaciones de las mujeres en los
deportes. Los deportes operan como vehículos de transmisión de la ideología de
los grupos dominantes, es por esta causa que la práctica de estas actividades
en sus orígenes se concibió como de dominio meramente masculino.
El deporte y los
espacios deportivos en sus inicios fueron considerados cotos donde la hegemonía
masculina era completa ya que se negaba totalmente la inclusión/participación
de las damas. Cuando el barón Pierre de Coubertin restauró los Juegos Olímpicos
en el año de 1896 prohibió terminantemente la participación de las mujeres,
porque se consideraba que el desarrollo muscular femenino obtenido de la
práctica deportiva intensa podría interferir con su capacidad de procrear.
Sin embargo, esos
cuestionamientos fueron cambiando paulatinamente y de mantener un rol pasivo la
mujer comenzó a ganar mayor independencia en varios ámbitos, en el deportivo,
el tenis fue el deporte que le brindó un espacio de desarrollo físico y social,
pues en sus primeros años, esta actividad se consideraba un juego más que un
deporte. El tenis fue visto como un juego femenino y acorde a las disposiciones
morales, en función de que su práctica tomaba lugar en clubes y espacios
privados donde la mujer podía ejercitarse y mantener su respetabilidad pública.
El tenis a
diferencia de otras actividades deportivas le permitió a la mujer competir
virtualmente en igualdad de condiciones con el hombre, además, de permitirle la
oportunidad de estrechar lazos al jugar juntos. Según Ian Cooper los juegos de
tenis de dobles mixtos fueron un espacio de socialización donde los jóvenes y
las señoritas podían conocerse e iniciar relaciones de romance mientras
practicaban este deporte.
Las mujeres pasaron
de tener un rol pasivo a convertirse en constructoras de sus propias formas de
recreación. Este proceso se suscita a partir de la modernidad, cuando
laboralmente se requirió más la participación de la mujer en el desarrollo de
la sociedad, al hacerse necesario el trabajo femenino dentro de las fábricas.
- Etnicidad y raza
Al igual que los
estudios de género, los estudios y trabajos desarrollados bajo la temática de
la raza y la etnicidad han sido poco estudiados, Jeffrey T. Sammons nos dice
que en 1983 sólo el estudio realizado por Melvin Adelman hacia una breve
referencia a la cuestión de la raza y deporte. Estos estudios de igual forma
que los estudios de género, pueden ser abordados desde diferentes perspectivas
de análisis (marxismo, funcionalismo, etc.).
La raza es al igual
que el género es una construcción social e histórica de los grupos dominantes
para referirse, catalogar, estigmatizar y excluir a quienes por sus rasgos,
color de piel y calidad étnica se diferencian de quienes ostentan el poder en
una sociedad. De acuerdo a Michael Omi y Howard Winant el concepto de raza es
definido como “un aspecto que simboliza conflictos sociales y de intereses para
referirse a diferentes tipos de cuerpos y seres humanos.”
Algunos de los
trabajos que se han enfocado a desarrollar la temática de la raza y el deporte
han hecho énfasis en analizar la exclusión que algunos grupos han realizado
sobre otros simplemente por ser de diferente grupo étnico. Colin Tatz señala
los casos particulares de Sudáfrica y al apartheid impuesto por la minoría
blanca para mantener un control sobre el país y sobre la mayoría negra para
evitar se entremezclaran unos con otros y que también fue aplicada a los
deportes.
Esta política de
apartheid invadió la escena deportiva para mantener limpios y puros los
divertimentos blancos evitando a toda costa el ingreso, la afiliación o
inclusión a los miembros de la raza negra a clubes, equipos o deportes de los
blancos. De igual forma Tatz describe el caso de los nazis y su política de
exclusión sobre los atletas judíos para evitar que participaran en la Olimpiada
de Berlín de 1936.
En contraparte, la
raza utilizada como una forma de política cultural ha sido un efectivo vehículo
para denotar el progreso en el deporte de los “no blancos” en los deportes de
éstos y también como símbolo de identidad. Uno de esos primeros casos se
presentó cuando Jesse Owens ganó 4 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de
Berlín en 1936 derribando con esto la mítica idea nazi de la superioridad
racial blanca.
En lo tocante a los
aspectos de identidad racial, aquí el deporte toma la forma de un espacio de
resistencia y de representación cultural ante las expresiones dominantes,
imperialistas y colonizadoras de los blancos. Jorge Iber y Samuel Regalado
establecen que los estudios de raza y deporte han contribuido a identificar
cómo los grupos subordinados retaron a las teorías raciales como el darwinismo
social que catalogaba a los grupos no blancos como inferiores.56
En ese mismo tenor
Joseph Arbena señala que los cubanos y dominicanos utilizaron el béisbol como
un instrumento anticolonial que les permitiera establecer su propio espacio de
dominio siempre y cuando uno de sus equipos fuera capaz de vencer en un partido
de pelota a una novena de extranjeros, el ganarles en su propio juego
representaba un acto de legitimación racial que derrumbaba las barreras de la
supuesta superioridad blanca y derribaba por algunos instantes la dominación
política.57 Nelson George en su estudio sobre el básquetbol en los Estados
Unidos puntualiza que este deporte comenzó a tomar aspectos, rasgos y
características muy distintivas de la comunidad y cultura negra, ya que
representaba fehacientemente el estilo de vida, los valores y el lenguaje que
los negros particularmente utilizan.58
La recuperación de
la historia deportiva de las minorías raciales es una cuestión apologética que
viene a señalar la importante contribución al desarrollo deportivo mundial en
diversas disciplinas deportivas, épocas y naciones de todos estos grupos que
poco o nula atención han tenido por parte de los académicos del deporte.
- Los estudios interculturales
Por último tenemos
el modelo de los estudios interculturales, esta forma de trabajar los hechos de
la historia del deporte es una de las más novedosas y que mayor auge está
teniendo dentro del campo, ya que en la actualidad constituyen una fructífera
línea de investigación para entender el desarrollo de los deportes en áreas y
regiones poco estudiadas (como es el caso de Venezuela, cuya producción de
estudios sociales del deporte es escasa).
Los estudios
interculturales hacen uso de la teoría de la modernización para explicar la
aparición de estas actividades en Inglaterra y su posterior difusión hacia
otras áreas geográficas. Los estudios interculturales son utilizados para
realizar análisis comparativos entre áreas diferentes y sus formas de deporte.
Los estudios interculturales “no solo ayudan a superar los etnocéntricos puntos
de vista y despertar un mayor entendimiento de la gran diversidad de culturas
físicas, sino también para comprender y explicar las relaciones entre el
deporte, las razas, los géneros y las clases.”
Mediante la
comparación de sociedades tanto igualitarias como opuestas entre sí, es posible
entender cómo los deportes surgen en ciertas comunidades pues nos permite
observar las similitudes, las variaciones y diferencias entre naciones,
culturas, ideologías, comportamientos, instituciones, récords, atletas,
equipos, grupos sociales y épocas.
Según David Mayall y Mike Cronin, el
deporte en general “ha sido usado para simbolizar el progreso y el éxito de la
nación, es un símbolo de nación que es benigno. El deporte no puede ganar
territorio o destruir una ideología opuesta o una religión que la nación busca
demonizar. Sólo puede apoyar la construcción de una nación que ha sido
imaginada.” En los estudios interculturales, la modernidad y la
modernización enmarcan un cambio social en la historia de las naciones donde se
hace evidente su evolución de sociedades rurales y agrarias a sociedades
urbanas e industriales. En lo tocante a los entretenimientos y diversiones las
prácticas tradicionales fueron interpretadas como incivilizadas, bárbaras y
violentas por mostrar altos índices de violencia, en contraparte, los deportes
fueron concebidos, según el paradigma de la época, como modernos, civilizados y
progresistas.
Los deportes como
productos de la modernidad presentan características distintivas de esta etapa
histórica. La modernidad configuró a las diversas disciplinas deportivas con
una gama de patrones que en definitiva condujeron a los deportes a establecerse
en la forma actual que los conocemos. Los patrones instituidos de mayor
relevancia son: la racionalización del espacio deportivo, la estandarización de
las distancias y de los implementos, así como su regulación mediante el apoyo
del avance técnico-tecnológico (cronógrafos, cintas métricas, etc.).
También tenemos la
integración a la práctica deportiva del concepto y la ideología del
amateurismo, la noción del record, del juego limpio (fair play), el
profesionalismo, el deporte patrocinado, la difusión mediática y el
entrenamiento racionado y dosificado. Allen Guttman66 y Melvin Adelman dos
autores que han utilizado la teoría de la modernización coinciden en señalar
que los modernos deportes tienen cualidades como la secularización, la
burocratización, la especialización, la cuantificación, la igualdad de
oportunidades y el registro de los récords que los hacen diametralmente
diferentes a los divertimentos de tiempos pasados.
Con los estudios
interculturales cerramos el apartado dedicado a los estudios analíticos del
deporte, donde de manera breve intentamos presentar cómo trabajan algunas de
las más representativas corrientes teóricas que se han utilizado para historiar
a los deportes. Por supuesto que no son todas, son con las que he tenido un
contacto más cercano y son a mi juicio las más recurrentes.
La explicación
histórica mediante análisis de acuerdo a Nancy Struna examina el cómo y el
porqué de los hechos. La historia analítica indaga los cambios a través del
tiempo y construye sus argumentos por medio de elementos abstractos como lo son
los conceptos y las teorías, dicho de otro modo, los conceptos y las teorías
encierran una reflexión que permite explicar y responder a las interrogantes de
cómo y porqué se desarrollaron los fenómenos históricos.
El amateurismo es un
concepto que encierra dentro de sí la ideología de practicar el deporte por
amor al arte y en abierta oposición al profesionalismo deportivo. El
amateurismo encierra preceptos sumamente particulares de concebir y practicar
el deporte y fueron regla general para todos los deportistas que deseaban
participar dentro del movimiento olímpico hasta antes de que éste se
convirtiera en dependiente directo de los factores económicos que actualmente
lo rigen.
A diferencia de los
estudios descriptivos, los estudios analíticos del deporte conllevan una
interpretación de la información con la que se cuenta a fin de poder argumentar
una explicación histórica. Los conceptos y las teorías son elementos
interpretativos de los datos empíricos y las fuentes que permiten al historiador
establecer conclusiones de cómo un hecho o suceso histórico se desarrolló y
evolucionó en el tiempo.
La descripción y el
análisis como formas de presentar y hacer la historia del deporte continúan
teniendo vigencia dentro del campo. Difícilmente podríamos decir cuál de ellas
goza de mayor popularidad, lo que sí podemos decir es que ambas corrientes son
capaces de someter a juicio crítico a los deportes para entender cómo estas
actividades han influenciado el rumbo que la sociedad moderna ha tomado. El
campo de la historia del deporte busca entender cómo y porqué los deportes se
establecen y se convierten en fenómenos sociales modernos y cómo y porqué se
han transformado en actividades de alcance y resonancia mundial.71
-
La historia del deporte en el siglo XXI: ¿el futuro ahora?
En la revisión
realizada a algunas obras y artículos de la historia del deporte se hace
evidente que al finalizar el siglo XX una nueva forma de concebir al deporte
vino a posicionarse dentro del campo de la historia en su vertiente
anglosajona. Al iniciar el siglo XXI la tendencia a seguir en la historia del
deporte se ha denominado como posmodernista. La posmodernidad surge de una
serie de movimientos sociales, políticos y culturales de protesta (tipificados
como radicalismo colectivo), acaecidos a mediados de la década de los 60’s
(como la cultura rock, los movimientos juveniles (hippies), obreros y la
liberación femenina). Este tipo de movimientos y pensamientos se establecen
como una oposición, como una ruptura y una crítica a la modernidad donde la fe
en el progreso constante fue sustituida por una decepción y desencanto que puso
en tela de juicio la validez de las ideologías y los procedimientos utilizados
para explicar la realidad.
… el posmodernismo
tuvo su origen como una corriente de teoría literaria que trabajó en la
deconstrucción del lenguaje para revelar sus contradicciones, aunque luego fue
adoptado por otras disciplinas, como la historia, la filosofía y la
antropología… Quizá sea más prudente afirmar que se trata de un movimiento que
no entiende a la historia como una disciplina aislada.73
El posmodernismo, de
acuerdo a Gabriel Khun, es un movimiento intelectual que intenta fortalecer una
corriente teórica pluralista (relativista) y marcadamente antiempirista.74 Esta
posición posmodernista ha abrazado un cuerpo teórico conocido como
posestructuralismo y que fue desarrollado por pensadores radicales y rebeldes
como “Lyotard, Michel Foucault, Gilles Deleuze, Felix Guattari, Jacques
Derrida, entre otros cuyo propósito principal fue el de romper con la hegemonía
intelectual del pensamiento estructuralista en Francia.”75
La posmodernidad y
el posestructuralismo como paradigmas actuales establecen el inicio de una
nueva etapa histórica, cuya característica más reconocible es su marcada
globalización mercantil. Este nuevo mundo, esta nueva configuración de la
sociedad afectó tanto a la historia como al deporte (en su práctica y en su
estudio histórico y social). En lo concerniente a la práctica deportiva, de
acuerdo a José María Cagigal, éste señala que el deporte a partir de los años
60’s cambia radicalmente, ya no es el mismo que los ingleses inventaron, en
este punto, el deporte -en consonancia con la posmodernidad- se caracteriza por
ser un fenómeno de escala global puesto que algunos de los eventos más
trascendentales e importantes (como los Juegos Olímpicos o la Copa Mundial de
fútbol), se han convertido en eventos con mucha presencia en el imaginario
actual que logran atrapar la atención de una gran cantidad de personas
alrededor del mundo, por este furor, es que el deporte y los deportistas se han
transformado en instrumentos y aparatos del Estado, de las empresas y las
marcas comerciales quienes los utilizan para engrandecerse política y
económicamente.76
En lo concerniente
al estudio del deporte, con el arribo de la posmodernidad se establece una
nueva tendencia en el hacer la historia del deporte. La funcionabilidad y
operatividad de la historia como ciencia en la era posmoderna fue puesta a debate
por Francis Fukuyama en su artículo titulado “el fin de la historia”. En dicho
artículo Fukuyama establece que la Historia como ciencia había llegado a su
fin,77 este planteamiento provocó que la historia del deporte como
subdisciplina ingrese al debate cuestionándole ¿cuál es su lugar, su validez y
sus aportaciones al conocimiento en el siglo XXI?
El fin de la
Historia (y por ende el de todas sus subdisciplinas como la historia del
deporte) debe pensarse como una nueva coyuntura, una nueva etapa de reflexión
teórica, conceptual, metodológica e historiográfica que invita a la
recomposición del campo y que invita a la apertura hacia otras disciplinas,
John Nauright señala que en Australia la irrupción del paradigma posmoderno ha
provocado un fuerte debate sobre qué debe o qué debía constituir la historia
del deporte. El resultado de este debate dio lugar al establecimiento y
desarrollo de una de las revistas de historia del deporte con un enfoque más
interdisciplinario: Sporting Traditions.
El ya dicho enfoque
posmodernista y posestructuralista en torno a la historia del deporte (de su
hacer) trajo consigo nuevos temas y uno de los que ha tenido más atención es el
cuerpo. Murray Phillips nos enlista una serie de trabajos que toman al cuerpo
como tópico central y de los cuales destaca el de Henning Eichberg, Body
cultures que fue editado por John Bale y Chris Philo.
En este libro, se
realizó una efectiva compilación de los trabajos de Eichberg quien establece
diferentes reconfiguraciones del cuerpo humano: “El cuerpo deportizado puede
asumir diversas configuraciones. Deporte en serio (o deporte de elite o deporte
por logro) es solo una de las posibles configuraciones en la modernidad (del
cuerpo).” Según Eichberg, en la actualidad varias ciencias sociales (como la
antropología, la sociología y la historia) reconocen “la inserción del cuerpo
humano dentro de la vida social…” el cual, es “construido por diversos
discursos y prácticas.”81 Logrando asentarse o fungiendo como punto de partida
para el desarrollo de trabajos de investigación sobre el deporte como actividad
corporal.
Los deportes son
actividades corporales imbuidas con diversas ideologías que han dado pie al
surgimiento de los valores del deporte (nacionalistas, educativos,
conciliatorios, modernistas, progresivos e higiénicos), características que
permitieron que las elites -por mencionar un ejemplo-, los aceptaran como
diversiones honestas y como medios eficaces para eliminar las prácticas y
costumbres tenidas como impropias y retrógradas que degeneraban a los
individuos y que potencialmente hablando representaban un obstáculo para el
progreso.
Reflexionar acerca
de los deportes invariablemente conlleva a pensar al cuerpo como actividad
productora de cultura, la práctica deportiva fue capaz de ofrecer y producir
para la sociedad bienes como la salud, la belleza y la fuerza, convirtiendo las
actividades fisiológicas en actividades culturales. La llegada de la modernidad
expandió el rango de actividades que el cuerpo podía realizar y la aparición de
los deportes es una forma de evidenciarlo, pues el cambio social que los
deportes trajeron consigo reconceptualizó lo que el cuerpo mismo era, dando
lugar a nuevos estilos de vida, de comportamiento y de socialización que la
cultura genera y modifica de acuerdo a sus necesidades.82
Estos planteamientos
y consideraciones posmodernistas en torno al cuerpo surgen de los postulados y
trabajos de Michael Foucault, por ejemplo, tenemos los conceptos de panóptico83
que ha sido utilizado para explicar “la forma y función de una estructura
diseñada para la normalización, a través de la vigilancia, de su población.”
Esto significa que las instituciones encargadas de la disciplina (escuelas,
cárceles, instituciones médicas, federaciones deportivas, clubes o equipos)
buscaban en cierto modo “fabricar” cuerpos dóciles y controlados de forma
coercitiva.
Este primer concepto
nos remite al biopoder, un término que según Foucault es una tecnología surgida
y establecida en el siglo XVIII para el manejo de las masas. El biopoder, fue
un elemento indispensable para la construcción y desarrollo del capitalismo,
pues este modo de producción “no pudo afirmarse sino al precio de la inserción
controlada de los cuerpos en el aparato de producción y mediante un ajuste de
los fenómenos de población a los procesos económicos.”
De acuerdo a
Foucault “el cuerpo es el último recipiente de las relaciones de fuerza y
poder.”86 Pues en definitiva “el poder soberano moderno reposa en producir y
gestionar la vida.”87 Esto implica que las políticas de control de la población
se enfocan en educar y producir las especies de cuerpo que le signifiquen
beneficios, cuerpos controlados con los mecanismos de la vida: nacimientos,
decesos, enfermedades y la reproducción.
En la posmodernidad
la concepción del cuerpo como un templo sagrado de la salud desaparece y hoy,
el cuerpo es interpretado y concebido como una máquina, como un medio de
expresión política y económica y como un laboratorio de pruebas de los avances
científicos.89 La persecución del récord ha llevado a que el patrón de la salud
haya sido desplazado de la concepción deportiva, es decir, en la actualidad el
deporte (sobre todo el deporte de elite) no es, ni busca la conservación o
mejoramiento de la salud, por el contrario, el deportista en la actualidad
debido a la complejidad que el deporte ha alcanzado se encuentra en constante
riesgo de lesionarse o incluso, de perder la vida. En los últimos años se ha
tenido conocimiento de la muerte de algunos deportistas tanto profesionales
como amateurs y a quienes se consideraba sanos y aptos para competir y
participar a tope en sus respectivas disciplinas, sin embargo, dramáticamente
éstos perdieron la vida buscando vencer sus propios límites del dolor y del
cansancio.
Uno ejemplo reciente
se suscitó en el maratón de la ciudad de Nueva York celebrado el pasado 2 de
noviembre del año 2008, donde el corredor brasileño de 58 años de edad Carlos
José Gómes cayó muerto una vez que cruzó la línea de meta. Un caso previo en
este mismo evento aconteció un año antes en el selectivo norteamericano para
formar al equipo representativo de esta prueba para los Juegos Olímpicos de
Beijing 2008, en esa ocasión, el atleta de 28 años Ryan Shay simplemente se
desvaneció para nunca despertar, este atleta era un experimentado corredor y
supuestamente apto para realizar grandes esfuerzos, pues en dos ocasiones había
ganado el campeonato nacional norteamericano de maratón en los años 2003 y
2004.
Las causas para que
un atleta de alto rendimiento muera súbitamente en la mayoría de los casos son
inexplicables, es decir, no hay una causa evidente que propicie el
acontecimiento.91 En otros tantos, la causa más común es un mal congénito en el
corazón, aunque también se especula que muy posiblemente la causa para que un
atleta en plenitud de su potencial físico-atlético simplemente se desvanezca y
muera ante la mirada atónita de los demás competidores y aficionados, es que en
la actualidad los deportistas tratando de alcanzar los logros y éxitos deportivos
que sus gobiernos, federaciones y clubes demandan, se ven obligados a abusar de
la ingesta de sustancias estimulantes que los ayuden a conseguir sus propósitos
y objetivos.
En la actualidad un
patrón negativo que viene a dinamizar la manera en que el deporte se concibe es
el dopaje, es decir, tal pareciera que la única forma de lograr el éxito
deportivo sea mediante el uso de sustancias estimulantes, sin importar que se
ponga en riesgo la integridad física del deportista, tal parece que la pérdida
de la propia vida no es una razón de peso para evitar el uso de sustancias
prohibidas, puesto que en los últimos años es constante (y casi común),
encontrar datos de deportistas que han hecho uso de diversas sustancias para
mejorar sus rendimientos pero que fueron atrapados y descubiertos por los
organismos reguladores. El dopaje y sus influjos sobre los cuerpos deportivos
es una de las nuevas directrices que la visión posmoderna de la historia del
deporte ha comenzado a investigar.
Otro de los aspectos
que distingue y caracteriza la forma posmoderna la historia del deporte es el
deconstruccionismo, una propuesta establecida por el francés Jacques Derrida y
que consiste primordialmente en una nueva forma de escribir la historia.92 De
acuerdo a Derrida, la filosofía de la historia ha construido conceptos
jerarquizados que describen y explican la realidad en favor de sustentar
ideologías regentes y que han sido establecidas como la verdad histórica. La
historia se escribe por selección (mediante aproximaciones teóricas y prácticas
metodológicas), es decir, se deja en el centro de las estructuras (como figura
principal) lo que se considera importante y se deja afuera aquello que se
considera irrelevante.
Ante la falta de un
centro o mejor dicho, cuando el ser es descentralizado “es entonces el momento
en que el lenguaje invade el campo problemático universal; este es entonces el
momento en que, en ausencia de centro o de origen, todo se convierte en
discurso… es decir, un sistema en el que el significado central, originario o
trascendental no está nunca absolutamente presente fuera de un sistema de
diferencias.” En la narrativa de los textos históricos se muestran las
presencias pero también es posible encontrar las ausencias.
Por medio de la
deconstrucción se busca descubrir lo oculto en los textos, todo aquello que el
historiador como su constructor dejó de lado, es decir, se busca en los
residuos de un texto “interpretar las interpretaciones”.95 Murray Phillips
señala que se pueden realizar diversas lecturas de un mismo texto y asimismo se
pueden realizar diversas escrituras de un texto, por tanto, se pueden
establecer y alcanzar una variada gama de “verdades”, las cuales, no son
absolutas o definitivas sino relativas, la historia de acuerdo a los planteamientos
posmodernistas y deconstruccionistas es ante todo una actividad subjetiva.
El criterio empleado
es ante todo una cuestión de ejercicio representacional más que referencial del
discurso y la narrativa histórica. Por ejemplo, Patricia Vertinsky en su
trabajo sobre la mujer plantea que las nociones del conocimiento y el poder son
construidas a través del discurso. Vertinsky examina la forma en que las
prácticas discursivas de los médicos de fines del siglo XIX se referían a la
mujer. Los resultados arrojados por el trabajo interpretativo realizado a los
textos médicos revelan la creación del rol social de las mujeres en una forma
limitante al construir una imagen de ser débil, propensa a las enfermedades y
los desórdenes mentales que las privaron de realizar esfuerzos físicos intensos
o prolongados.
De forma simple
podemos catalogar a la historia deconstructiva como una historia de lectura y
escritura metanarrativa, la cual hace uso de los elementos ocultos en un texto
para establecer una interpretación diferente y asimismo alcanzar una “verdad”
también distinta del enfoque preliminar centralizado, en ese sentido la
historia se ha convertido en un proceso que se alimenta tanto de la
invención/imaginación como de los datos y hallazgos que recupera el
historiador.
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