sábado, 3 de mayo de 2014



2.- El deporte en la Sociedad Industrial: la segunda etapa de la historia del deporte y sus tendencias
    A mediados de los años 80’s, el estudio del deporte de alguna manera se transforma y adquiere una faceta más analítica. El estudio de los deportes se enfocó a encontrar el rol que ocupan estas actividades dentro de la sociedad, así como sus funciones sociales y contribuciones para el desarrollo de algunas instituciones o grupos que las promovían y practicaban. Nancy Struna señala que la historia del deporte adoptó los puntos de análisis de la historia social, lo que ha permitido a los académicos a explorar e investigar cuestiones de identidad individual y colectiva que incluyen el urbanismo, la clase social, la raza, el género y el nacionalismo.17
    Este nuevo enfoque entre el deporte y la sociedad llevó a los historiadores del deporte a la siguiente etapa, caracterizada por el desarrollo de trabajos más analíticos y teóricos que descriptivos. Douglas Booth señala que el uso de la teoría enriquece las explicaciones históricas, en función de que la teoría realiza una tarea crítica dentro del proceso explicativo de los fenómenos que analiza al proporcionar un marco conceptual que emerge de la interpretación de la evidencia encontrada.
    La relación deporte y sociedad fue explicada mediante diversos enfoques: el funcionalista, el estructuralista, el figuracional, los estudios interculturales, la teoría del género, la etnicidad, el marxismo, entre otros.
- El funcionalismo
    En el primero de los casos, el enfoque funcionalista o funcionalismo, se caracteriza por percibir el funcionamiento (de ahí su nombre de funcionalismo) de los objetos de estudio en una sociedad dada en un tiempo dado.
   El funcionalismo:
    Concibe a la sociedad como un organismo cuyas partes componentes funcionan para mantener un relativo equilibrio y estabilidad. El funcionalismo analiza procesos a través de dos etapas básicas: identificar patrones sociales y explicar su persistencia o la regularidad de los patrones al establecer sus consecuencias dentro del largo sistema de los que son parte.
    Es decir, el funcionalismo busca explicar el rol de cada parte para mantener un sistema trabajando en completo orden, el funcionalismo explica los fenómenos, eventos, acciones y por ende sus consecuencias. El urbanismo creciente desde el siglo XIX en las ciudades ha sido un tema constante para explicar desde la perspectiva funcionalista cómo surgen los deportes en las ciudades de Norteamérica y Europa, analizando el “impacto de la urbanización sobre los deportes y los deportes sobre la urbanización.”
    Citando nuevamente a Steven A. Riess, este autor señala que muchos de los actuales deportes fueron inventados o se desarrollaron en las ciudades, por tanto, a medida que crece la urbanización de una ciudad, crece su estructura, sus recursos y sus expresiones deportivas. El surgimiento y fundación de clubes, su edificación, así como la organización de competencias de estos grupos son funciones que generan una vasta cantidad de consecuencias perceptibles en la transformación de las conductas de ocio de las sociedades, contribuyendo al desarrollo del proceso de globalización, comercio y consumo de las actividades deportivas. El análisis funcionalista señala que los deportes vinieron a mantener en orden y equilibrio a las sociedades constituyéndose uno de los mayores pilares del siglo XX ya que remplazaron al viejo sistema de costumbres de socialización basado en las clases, la raza y el estatus.
- El estructuralismo
    En lo que respecta al estructuralismo, éste, sirve para describir patrones relacionados con instituciones “hablar acerca de las estructuras… es hablar de las formas en que el comportamiento humano es regulado, modelado, ordenado, limitado y determinado.” La FIFA25 y el COI, son organismos (estructuras), que controlan, imponen límites y hasta cierto punto oprimen a sus agremiados mediante regulaciones e implementaciones de orden político o ideológico, por ejemplo, fue requisito indispensable para poder participar en los concursos organizados por el Comité Olímpico Internacional así como sus filiales nacionales, demostrar la calidad de deportista amateur, un rasgo que ha sido interpretado como una ideología propuesta para excluir e impedir la participación dentro de los Juegos Olímpicos a los individuos pertenecientes a las clases bajas o razas diferentes a la blanca.
   El estructuralismo es una corriente que surge en los años 60’s y que tiene en el antropólogo Claude Levi-Strauss a uno de sus referentes básicos. Este modelo explicativo surge como una respuesta en oposición al existencialismo. El estructuralismo es una teoría que concibe de manera abstracta a las elementos constituyentes de una sociedad (economía y religión por citar algunas y sus relaciones) mediante dos formas principales, la esencialista y la constructivista. La primera de ellas es la esencialista o realista y la cual identifica a las estructuras como factores que determinan el funcionamiento de las sociedades, es decir, las estructuras son las que modelan las acciones y comportamientos de los individuos.
    Esta corriente se ha asociado con los enfoques marxistas-estructuralistas las cuales conciben a los deportes como un aparato ideológico del Estado. El deporte tiene como objetivo esencial preservar y perpetuar las estructuras capitalistas. De acuerdo a este enfoque los deportes reproducen valores capitalistas como la competición, el consumo y la eficiencia en la producción. Los deportistas triunfadores, análogamente son comparados como trabajadores especializados, los clubes deportivos como fábricas, los deportes como trabajo y los implementos técnico-tecnológicos que miden los alcances deportivos como herramientas y medios de producción capitalista.
    Jean Marie Brohm es un teórico que ha publicado sus trabajos siguiendo la corriente estructuralista-esencialista, Brohm considera que el deporte haría del atleta “un esclavo a causa del encadenamiento lógico de la competencia… El deporte no sería más que un reflejo del capitalismo industrial… El deporte sería un medio de distracción, de diversión, en el sentido cabal de la palabra, que impediría a los adultos el llevar una vida de hombres.”
    Brohm establece el concepto proceso de producción deportiva que manifiesta que el sistema deportivo depende esencialmente del modo de producción capitalista y asimismo señala, que el propio sistema deportivo produce mercancías muy particulares: campeones, espectáculos, récords y competencias. Brohm realiza un análisis profundo de las estructuras más determinantes del deporte; la política, la económica, la cultural, la ideológica y las simbólicas.
    Otra de las aproximaciones teóricas del estructuralismo es la constructivista, la cual, se caracteriza por definir a las estructuras como espacios reguladores de las interdependencias humanas y como generadores de las prácticas sociales de los individuos que las componen. Son los espacios donde los individuos piensan y actúan, donde desarrollan sus prácticas y actividades. Las estructuras son creadas, mejor dicho construidas y transformadas a través y a lo largo del tiempo.
La regulación de los deportes es una manera de explicar la corriente constructivista del deporte. La estandarización de los deportes bajo una efectiva regulación condujo a estas actividades a transformarse como pasatiempos organizados y comercializados, pues se revela todo un sistema, controlado, articulado y estructurado de las expresiones deportivas que permitió la creación de ligas, campeonatos y espectáculos deportivos regulares como la Copa Mundial de Fútbol por parte de la FIFA cada cuatro años o la liga local de fútbol por parte de la Federación Venezolana de este deporte cada año.
- El análisis figuracional:
    En lo que respecta al enfoque figuracional, éste, fue desarrollado por Norbert Elias y Eric Dunning en la ya clásica obra Deporte y ocio en el proceso de civilización, donde se explica cómo surge el deporte en el Reino Unido y cómo las sociedades modernas se vuelven deportizadas. El proceso de deportivización es un proceso inmerso dentro del proceso de civilización que condujo la transformación de las sociedades preindustriales hacia la modernidad y consiste en la regularización y reglamentación más estricta de las prácticas de ocio (como el folk football, precedente directo del fútbol soccer actual) a fin de eliminar y disminuir, en medida de lo posible, los roces violentos. Las regulaciones a los divertimentos, de acuerdo a Elias, es una derivación directa de una misma corriente civilizadora que buscaba tener un íntegro y efectivo control de los medios de violencia por parte del Estado.
    El análisis figuracional conlleva a pensar los hechos y fenómenos históricos de manera procesual (sucesos de tiempo largo) e interdependiente.
    La interdependencia precede al nacimiento y, como ha demostrado Goudsblom, es un elemento integrador de la construcción de la personalidad y los hábitos individuales del <yo>. Todos nosotros nacemos mediante la interdependencia sexual de los padres a través de unos lazos de interdependencia que crean alguna forma de familia. Nuestra familia es un eslabón de la cadena de interdependencia de una <unidad de supervivencia> como un estado nación, y en el mundo moderno, un eslabón en la cadena de interdependencias cada vez con mayor repercusión global.
    Otras de las herramientas teórico-conceptuales que son utilizadas en el análisis figuracional son los conceptos de “patrón” y “situación”. Dunning se refiere al término patrón como una formación construida por los seres humanos, es decir, son todos aquellos elementos que se forman a medida que las necesidades los requieren, por ejemplo, uno de los patrones más reconocibles del cambio social que experimentaron los deportes fue la homologación y estandarización de las formas de practicarlos, esto permitió que se extendieran a escala nacional e internacional porque sin importar donde se practicaran, las reglas no cambiarían, esta estandarización y homologación a la postre permitiría la igualdad de condiciones proveyendo a los participantes la misma oportunidad de ganar.
    En lo que respecta al concepto situación, se define como el contexto histórico que abraza a los patrones. La situación prevaleciente que envolvió al surgimiento de los deportes fue el de la modernidad, un proceso que enmarca a todo el cúmulo de patrones que modelaron a los pasatiempos y actividades de ocio hasta convertirse en los deportes tal cual los conocemos. El contexto histórico pensado como la situación, sirve como marco interpretativo de las evidencias encontradas, dicho de otro modo, el contexto permite modelar nuevas nociones acerca de un proceso y crear esquemas conceptuales que permitan explicar los residuos de los hechos históricos.
- El marxismo
    Otras de las aproximaciones teóricas que han sido utilizadas para explicar el surgimiento de los deportes en las sociedades modernas es el enfoque marxista. Esta aproximación teórica se fundamente básicamente de los aspectos socioeconómicos, donde se busca explicar el desarrollo histórico de los deportes por medio del conflicto de clases; entre los pocos que controlan los medios de producción y la gran mayoría de personas quienes solo poseen su fuerza de trabajo. El deporte como una parte de la superestructura ha fungido como una herramienta coercitiva y manipuladora al servicio de los grupos gobernantes a fin de perpetuar el sistema capitalista.
    Allen Guttmann en su crítica realizada a la escuela marxista, señala que “Uno de los propósitos de los deportes en la sociedad burguesa es para preservar el rol de la clase capitalista.” Guttmann señala que mientras los empresarios y los industriales juegan al golf con los militares, políticos y gobernantes, los obreros en contraparte, se refugian en el fútbol, una actividad deportiva que ha sido relacionada con las clases populares.
    John Sugden y Alan Tomlinson concuerdan con Guttmann al postular que el deporte fue visto como parte del proceso donde la estructura dominante fue asegurada o reproducida.40 Estos autores consideran que el deporte fue un factor de estabilización para la existencia del orden social. E. P. Thompson argumenta que el florecimiento del capitalismo necesitaba de una actividad que fungiera como agente disciplinador de la fuerza laboral. “De forma necesaria los hábitos fuera del trabajo de las masas formaban parte de una ecuación de reforma, para que la gente en su tiempo libre tuviera implicaciones relacionadas con el proceso de producción.”41 Los deportes vinieron a contribuir al desarrollo de las destrezas y habilidades manuales de los obreros para aceptar las reglas de las fábricas y a ser políticamente dócil, con lo cual se preservaba la estructura de clase de la sociedad capitalista.
    Otras de las explicaciones marxistas se centran en detallar el uso dado por los países socialistas a la actividad deportiva, donde es notorio observar trabajos enfocados a la preferencia que tienen ciertas clases sociales que desempeñan ciertas ocupaciones con específicas prácticas deportivas, además, de detallar lo concerniente a la consciencia de clase generada por la práctica deportiva y su emancipación bajo el socialismo a la explotación y al dominio político del aparato estatal capitalista.
    Estos trabajos mayoritariamente se han desarrollado en la extinta República Democrática Alemana, donde se señalaba que el movimiento obrero conectado al socialismo fue un obstáculo para el régimen nazi. De este movimiento se formaron dos organizaciones deportivas obreras: la Red Sport International y la Lucerne Sport International, que motivaron a los grupos proletarios a desarrollar lo que se ha denominado como “la cultura física del proletariado” que se oponía a la manifiesta explotación, manipulación y deshumanización de los deportistas por parte del régimen fascista.
- Estudios de género
    Una corriente que ha venido en crecimiento dentro de la historia del deporte son los abocados a los estudios de género, en los primeros años del campo, Patricia Vertinsky nos dice que uno de los temas menos trabajados dentro de la historia del deporte han sido los de género y deporte, pues según Vertinsky, pareciera que este tema formara parte de una disciplina diferente. Sería hasta los años noventa cuando los estudios de género en el deporte comenzaran a ser un tema recurrente para los historiadores de la actividad deportiva. Diversos métodos y aproximaciones fueron utilizados para explicar la relación entre el deporte, la mujer y su relación con los varones.
    El cuerpo femenino y las actividades que despliega han estado históricamente bajo un fuerte escrutinio moral, lo que finalmente condicionó su socialización en la esfera pública. La socialización es un concepto que se define como un mecanismo que permite a los individuos aprender las normas y los valores de la sociedad, en ese sentido, las mujeres fueron instruidas para comportarse y socializar de acuerdo a su rol de mujer; enteramente pasivo y desigual. El género, de acuerdo a Ilse Hartmann-Tews y Gertrud Pfister, es una construcción de la dicotomía femenino y masculino que estructura la sociedad y organiza la vida diaria de los individuos dependiendo de su pertenencia de género.
    Por ejemplo, el trabajo es una actividad que se encuentra regulada y organizada por el género; el hombre realizaba su trabajo en las fábricas, la mujer en el hogar, el hombre recibe un salario, la mujer no. La construcción de los roles de género en la cuestión deportiva se produjo en base a la desigualdad existente entre los sexos y la discriminación contra la mujer. La construcción social de los géneros dio lugar a la hegemonía que dominaba la forma de vida; las personas fueron catalogadas como pertenecientes a clases sociales, ideologías, razas y a un sexo determinado.
    Jennifer Hargreaves de igual forma coincide en señalar que el discurso que ha modelado la condición del género femenino ha sido realizado desde la perspectiva de la hegemonía. La hegemonía describe una forma de control persuasiva de los valores y creencias que en específicas situaciones históricas, apoyan el establecimiento de relaciones sociales y estructuras de poder.
    El concepto de hegemonía resulta del trabajo realizado por Antonio Gramsci y ha sido utilizado para explicar las continuidades y transformaciones de las mujeres en los deportes. Los deportes operan como vehículos de transmisión de la ideología de los grupos dominantes, es por esta causa que la práctica de estas actividades en sus orígenes se concibió como de dominio meramente masculino.
    El deporte y los espacios deportivos en sus inicios fueron considerados cotos donde la hegemonía masculina era completa ya que se negaba totalmente la inclusión/participación de las damas. Cuando el barón Pierre de Coubertin restauró los Juegos Olímpicos en el año de 1896 prohibió terminantemente la participación de las mujeres, porque se consideraba que el desarrollo muscular femenino obtenido de la práctica deportiva intensa podría interferir con su capacidad de procrear.
    Sin embargo, esos cuestionamientos fueron cambiando paulatinamente y de mantener un rol pasivo la mujer comenzó a ganar mayor independencia en varios ámbitos, en el deportivo, el tenis fue el deporte que le brindó un espacio de desarrollo físico y social, pues en sus primeros años, esta actividad se consideraba un juego más que un deporte. El tenis fue visto como un juego femenino y acorde a las disposiciones morales, en función de que su práctica tomaba lugar en clubes y espacios privados donde la mujer podía ejercitarse y mantener su respetabilidad pública.
    El tenis a diferencia de otras actividades deportivas le permitió a la mujer competir virtualmente en igualdad de condiciones con el hombre, además, de permitirle la oportunidad de estrechar lazos al jugar juntos. Según Ian Cooper los juegos de tenis de dobles mixtos fueron un espacio de socialización donde los jóvenes y las señoritas podían conocerse e iniciar relaciones de romance mientras practicaban este deporte.
    Las mujeres pasaron de tener un rol pasivo a convertirse en constructoras de sus propias formas de recreación. Este proceso se suscita a partir de la modernidad, cuando laboralmente se requirió más la participación de la mujer en el desarrollo de la sociedad, al hacerse necesario el trabajo femenino dentro de las fábricas.
- Etnicidad y raza
    Al igual que los estudios de género, los estudios y trabajos desarrollados bajo la temática de la raza y la etnicidad han sido poco estudiados, Jeffrey T. Sammons nos dice que en 1983 sólo el estudio realizado por Melvin Adelman hacia una breve referencia a la cuestión de la raza y deporte. Estos estudios de igual forma que los estudios de género, pueden ser abordados desde diferentes perspectivas de análisis (marxismo, funcionalismo, etc.).
    La raza es al igual que el género es una construcción social e histórica de los grupos dominantes para referirse, catalogar, estigmatizar y excluir a quienes por sus rasgos, color de piel y calidad étnica se diferencian de quienes ostentan el poder en una sociedad. De acuerdo a Michael Omi y Howard Winant el concepto de raza es definido como “un aspecto que simboliza conflictos sociales y de intereses para referirse a diferentes tipos de cuerpos y seres humanos.”
    Algunos de los trabajos que se han enfocado a desarrollar la temática de la raza y el deporte han hecho énfasis en analizar la exclusión que algunos grupos han realizado sobre otros simplemente por ser de diferente grupo étnico. Colin Tatz señala los casos particulares de Sudáfrica y al apartheid impuesto por la minoría blanca para mantener un control sobre el país y sobre la mayoría negra para evitar se entremezclaran unos con otros y que también fue aplicada a los deportes.
    Esta política de apartheid invadió la escena deportiva para mantener limpios y puros los divertimentos blancos evitando a toda costa el ingreso, la afiliación o inclusión a los miembros de la raza negra a clubes, equipos o deportes de los blancos. De igual forma Tatz describe el caso de los nazis y su política de exclusión sobre los atletas judíos para evitar que participaran en la Olimpiada de Berlín de 1936.
    En contraparte, la raza utilizada como una forma de política cultural ha sido un efectivo vehículo para denotar el progreso en el deporte de los “no blancos” en los deportes de éstos y también como símbolo de identidad. Uno de esos primeros casos se presentó cuando Jesse Owens ganó 4 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 derribando con esto la mítica idea nazi de la superioridad racial blanca.
    En lo tocante a los aspectos de identidad racial, aquí el deporte toma la forma de un espacio de resistencia y de representación cultural ante las expresiones dominantes, imperialistas y colonizadoras de los blancos. Jorge Iber y Samuel Regalado establecen que los estudios de raza y deporte han contribuido a identificar cómo los grupos subordinados retaron a las teorías raciales como el darwinismo social que catalogaba a los grupos no blancos como inferiores.56
    En ese mismo tenor Joseph Arbena señala que los cubanos y dominicanos utilizaron el béisbol como un instrumento anticolonial que les permitiera establecer su propio espacio de dominio siempre y cuando uno de sus equipos fuera capaz de vencer en un partido de pelota a una novena de extranjeros, el ganarles en su propio juego representaba un acto de legitimación racial que derrumbaba las barreras de la supuesta superioridad blanca y derribaba por algunos instantes la dominación política.57 Nelson George en su estudio sobre el básquetbol en los Estados Unidos puntualiza que este deporte comenzó a tomar aspectos, rasgos y características muy distintivas de la comunidad y cultura negra, ya que representaba fehacientemente el estilo de vida, los valores y el lenguaje que los negros particularmente utilizan.58
    La recuperación de la historia deportiva de las minorías raciales es una cuestión apologética que viene a señalar la importante contribución al desarrollo deportivo mundial en diversas disciplinas deportivas, épocas y naciones de todos estos grupos que poco o nula atención han tenido por parte de los académicos del deporte.
- Los estudios interculturales
    Por último tenemos el modelo de los estudios interculturales, esta forma de trabajar los hechos de la historia del deporte es una de las más novedosas y que mayor auge está teniendo dentro del campo, ya que en la actualidad constituyen una fructífera línea de investigación para entender el desarrollo de los deportes en áreas y regiones poco estudiadas (como es el caso de Venezuela, cuya producción de estudios sociales del deporte es escasa).
    Los estudios interculturales hacen uso de la teoría de la modernización para explicar la aparición de estas actividades en Inglaterra y su posterior difusión hacia otras áreas geográficas. Los estudios interculturales son utilizados para realizar análisis comparativos entre áreas diferentes y sus formas de deporte. Los estudios interculturales “no solo ayudan a superar los etnocéntricos puntos de vista y despertar un mayor entendimiento de la gran diversidad de culturas físicas, sino también para comprender y explicar las relaciones entre el deporte, las razas, los géneros y las clases.”
    Mediante la comparación de sociedades tanto igualitarias como opuestas entre sí, es posible entender cómo los deportes surgen en ciertas comunidades pues nos permite observar las similitudes, las variaciones y diferencias entre naciones, culturas, ideologías, comportamientos, instituciones, récords, atletas, equipos, grupos sociales y épocas.
Según David Mayall y Mike Cronin, el deporte en general “ha sido usado para simbolizar el progreso y el éxito de la nación, es un símbolo de nación que es benigno. El deporte no puede ganar territorio o destruir una ideología opuesta o una religión que la nación busca demonizar. Sólo puede apoyar la construcción de una nación que ha sido imaginada.”   En los estudios interculturales, la modernidad y la modernización enmarcan un cambio social en la historia de las naciones donde se hace evidente su evolución de sociedades rurales y agrarias a sociedades urbanas e industriales. En lo tocante a los entretenimientos y diversiones las prácticas tradicionales fueron interpretadas como incivilizadas, bárbaras y violentas por mostrar altos índices de violencia, en contraparte, los deportes fueron concebidos, según el paradigma de la época, como modernos, civilizados y progresistas.
    Los deportes como productos de la modernidad presentan características distintivas de esta etapa histórica. La modernidad configuró a las diversas disciplinas deportivas con una gama de patrones que en definitiva condujeron a los deportes a establecerse en la forma actual que los conocemos. Los patrones instituidos de mayor relevancia son: la racionalización del espacio deportivo, la estandarización de las distancias y de los implementos, así como su regulación mediante el apoyo del avance técnico-tecnológico (cronógrafos, cintas métricas, etc.).
    También tenemos la integración a la práctica deportiva del concepto y la ideología del amateurismo, la noción del record, del juego limpio (fair play), el profesionalismo, el deporte patrocinado, la difusión mediática y el entrenamiento racionado y dosificado. Allen Guttman66 y Melvin Adelman dos autores que han utilizado la teoría de la modernización coinciden en señalar que los modernos deportes tienen cualidades como la secularización, la burocratización, la especialización, la cuantificación, la igualdad de oportunidades y el registro de los récords que los hacen diametralmente diferentes a los divertimentos de tiempos pasados.
    Con los estudios interculturales cerramos el apartado dedicado a los estudios analíticos del deporte, donde de manera breve intentamos presentar cómo trabajan algunas de las más representativas corrientes teóricas que se han utilizado para historiar a los deportes. Por supuesto que no son todas, son con las que he tenido un contacto más cercano y son a mi juicio las más recurrentes.
    La explicación histórica mediante análisis de acuerdo a Nancy Struna examina el cómo y el porqué de los hechos. La historia analítica indaga los cambios a través del tiempo y construye sus argumentos por medio de elementos abstractos como lo son los conceptos y las teorías, dicho de otro modo, los conceptos y las teorías encierran una reflexión que permite explicar y responder a las interrogantes de cómo y porqué se desarrollaron los fenómenos históricos.
    El amateurismo es un concepto que encierra dentro de sí la ideología de practicar el deporte por amor al arte y en abierta oposición al profesionalismo deportivo. El amateurismo encierra preceptos sumamente particulares de concebir y practicar el deporte y fueron regla general para todos los deportistas que deseaban participar dentro del movimiento olímpico hasta antes de que éste se convirtiera en dependiente directo de los factores económicos que actualmente lo rigen.
    A diferencia de los estudios descriptivos, los estudios analíticos del deporte conllevan una interpretación de la información con la que se cuenta a fin de poder argumentar una explicación histórica. Los conceptos y las teorías son elementos interpretativos de los datos empíricos y las fuentes que permiten al historiador establecer conclusiones de cómo un hecho o suceso histórico se desarrolló y evolucionó en el tiempo.
    La descripción y el análisis como formas de presentar y hacer la historia del deporte continúan teniendo vigencia dentro del campo. Difícilmente podríamos decir cuál de ellas goza de mayor popularidad, lo que sí podemos decir es que ambas corrientes son capaces de someter a juicio crítico a los deportes para entender cómo estas actividades han influenciado el rumbo que la sociedad moderna ha tomado. El campo de la historia del deporte busca entender cómo y porqué los deportes se establecen y se convierten en fenómenos sociales modernos y cómo y porqué se han transformado en actividades de alcance y resonancia mundial.71
- La historia del deporte en el siglo XXI: ¿el futuro ahora?
    En la revisión realizada a algunas obras y artículos de la historia del deporte se hace evidente que al finalizar el siglo XX una nueva forma de concebir al deporte vino a posicionarse dentro del campo de la historia en su vertiente anglosajona. Al iniciar el siglo XXI la tendencia a seguir en la historia del deporte se ha denominado como posmodernista. La posmodernidad surge de una serie de movimientos sociales, políticos y culturales de protesta (tipificados como radicalismo colectivo), acaecidos a mediados de la década de los 60’s (como la cultura rock, los movimientos juveniles (hippies), obreros y la liberación femenina). Este tipo de movimientos y pensamientos se establecen como una oposición, como una ruptura y una crítica a la modernidad donde la fe en el progreso constante fue sustituida por una decepción y desencanto que puso en tela de juicio la validez de las ideologías y los procedimientos utilizados para explicar la realidad.
    … el posmodernismo tuvo su origen como una corriente de teoría literaria que trabajó en la deconstrucción del lenguaje para revelar sus contradicciones, aunque luego fue adoptado por otras disciplinas, como la historia, la filosofía y la antropología… Quizá sea más prudente afirmar que se trata de un movimiento que no entiende a la historia como una disciplina aislada.73
    El posmodernismo, de acuerdo a Gabriel Khun, es un movimiento intelectual que intenta fortalecer una corriente teórica pluralista (relativista) y marcadamente antiempirista.74 Esta posición posmodernista ha abrazado un cuerpo teórico conocido como posestructuralismo y que fue desarrollado por pensadores radicales y rebeldes como “Lyotard, Michel Foucault, Gilles Deleuze, Felix Guattari, Jacques Derrida, entre otros cuyo propósito principal fue el de romper con la hegemonía intelectual del pensamiento estructuralista en Francia.”75
    La posmodernidad y el posestructuralismo como paradigmas actuales establecen el inicio de una nueva etapa histórica, cuya característica más reconocible es su marcada globalización mercantil. Este nuevo mundo, esta nueva configuración de la sociedad afectó tanto a la historia como al deporte (en su práctica y en su estudio histórico y social). En lo concerniente a la práctica deportiva, de acuerdo a José María Cagigal, éste señala que el deporte a partir de los años 60’s cambia radicalmente, ya no es el mismo que los ingleses inventaron, en este punto, el deporte -en consonancia con la posmodernidad- se caracteriza por ser un fenómeno de escala global puesto que algunos de los eventos más trascendentales e importantes (como los Juegos Olímpicos o la Copa Mundial de fútbol), se han convertido en eventos con mucha presencia en el imaginario actual que logran atrapar la atención de una gran cantidad de personas alrededor del mundo, por este furor, es que el deporte y los deportistas se han transformado en instrumentos y aparatos del Estado, de las empresas y las marcas comerciales quienes los utilizan para engrandecerse política y económicamente.76
    En lo concerniente al estudio del deporte, con el arribo de la posmodernidad se establece una nueva tendencia en el hacer la historia del deporte. La funcionabilidad y operatividad de la historia como ciencia en la era posmoderna fue puesta a debate por Francis Fukuyama en su artículo titulado “el fin de la historia”. En dicho artículo Fukuyama establece que la Historia como ciencia había llegado a su fin,77 este planteamiento provocó que la historia del deporte como subdisciplina ingrese al debate cuestionándole ¿cuál es su lugar, su validez y sus aportaciones al conocimiento en el siglo XXI?
    El fin de la Historia (y por ende el de todas sus subdisciplinas como la historia del deporte) debe pensarse como una nueva coyuntura, una nueva etapa de reflexión teórica, conceptual, metodológica e historiográfica que invita a la recomposición del campo y que invita a la apertura hacia otras disciplinas, John Nauright señala que en Australia la irrupción del paradigma posmoderno ha provocado un fuerte debate sobre qué debe o qué debía constituir la historia del deporte. El resultado de este debate dio lugar al establecimiento y desarrollo de una de las revistas de historia del deporte con un enfoque más interdisciplinario: Sporting Traditions.
    El ya dicho enfoque posmodernista y posestructuralista en torno a la historia del deporte (de su hacer) trajo consigo nuevos temas y uno de los que ha tenido más atención es el cuerpo. Murray Phillips nos enlista una serie de trabajos que toman al cuerpo como tópico central y de los cuales destaca el de Henning Eichberg, Body cultures que fue editado por John Bale y Chris Philo.
    En este libro, se realizó una efectiva compilación de los trabajos de Eichberg quien establece diferentes reconfiguraciones del cuerpo humano: “El cuerpo deportizado puede asumir diversas configuraciones. Deporte en serio (o deporte de elite o deporte por logro) es solo una de las posibles configuraciones en la modernidad (del cuerpo).” Según Eichberg, en la actualidad varias ciencias sociales (como la antropología, la sociología y la historia) reconocen “la inserción del cuerpo humano dentro de la vida social…” el cual, es “construido por diversos discursos y prácticas.”81 Logrando asentarse o fungiendo como punto de partida para el desarrollo de trabajos de investigación sobre el deporte como actividad corporal.
    Los deportes son actividades corporales imbuidas con diversas ideologías que han dado pie al surgimiento de los valores del deporte (nacionalistas, educativos, conciliatorios, modernistas, progresivos e higiénicos), características que permitieron que las elites -por mencionar un ejemplo-, los aceptaran como diversiones honestas y como medios eficaces para eliminar las prácticas y costumbres tenidas como impropias y retrógradas que degeneraban a los individuos y que potencialmente hablando representaban un obstáculo para el progreso.
    Reflexionar acerca de los deportes invariablemente conlleva a pensar al cuerpo como actividad productora de cultura, la práctica deportiva fue capaz de ofrecer y producir para la sociedad bienes como la salud, la belleza y la fuerza, convirtiendo las actividades fisiológicas en actividades culturales. La llegada de la modernidad expandió el rango de actividades que el cuerpo podía realizar y la aparición de los deportes es una forma de evidenciarlo, pues el cambio social que los deportes trajeron consigo reconceptualizó lo que el cuerpo mismo era, dando lugar a nuevos estilos de vida, de comportamiento y de socialización que la cultura genera y modifica de acuerdo a sus necesidades.82
    Estos planteamientos y consideraciones posmodernistas en torno al cuerpo surgen de los postulados y trabajos de Michael Foucault, por ejemplo, tenemos los conceptos de panóptico83 que ha sido utilizado para explicar “la forma y función de una estructura diseñada para la normalización, a través de la vigilancia, de su población.” Esto significa que las instituciones encargadas de la disciplina (escuelas, cárceles, instituciones médicas, federaciones deportivas, clubes o equipos) buscaban en cierto modo “fabricar” cuerpos dóciles y controlados de forma coercitiva.
    Este primer concepto nos remite al biopoder, un término que según Foucault es una tecnología surgida y establecida en el siglo XVIII para el manejo de las masas. El biopoder, fue un elemento indispensable para la construcción y desarrollo del capitalismo, pues este modo de producción “no pudo afirmarse sino al precio de la inserción controlada de los cuerpos en el aparato de producción y mediante un ajuste de los fenómenos de población a los procesos económicos.”
    De acuerdo a Foucault “el cuerpo es el último recipiente de las relaciones de fuerza y poder.”86 Pues en definitiva “el poder soberano moderno reposa en producir y gestionar la vida.”87 Esto implica que las políticas de control de la población se enfocan en educar y producir las especies de cuerpo que le signifiquen beneficios, cuerpos controlados con los mecanismos de la vida: nacimientos, decesos, enfermedades y la reproducción.
    En la posmodernidad la concepción del cuerpo como un templo sagrado de la salud desaparece y hoy, el cuerpo es interpretado y concebido como una máquina, como un medio de expresión política y económica y como un laboratorio de pruebas de los avances científicos.89 La persecución del récord ha llevado a que el patrón de la salud haya sido desplazado de la concepción deportiva, es decir, en la actualidad el deporte (sobre todo el deporte de elite) no es, ni busca la conservación o mejoramiento de la salud, por el contrario, el deportista en la actualidad debido a la complejidad que el deporte ha alcanzado se encuentra en constante riesgo de lesionarse o incluso, de perder la vida. En los últimos años se ha tenido conocimiento de la muerte de algunos deportistas tanto profesionales como amateurs y a quienes se consideraba sanos y aptos para competir y participar a tope en sus respectivas disciplinas, sin embargo, dramáticamente éstos perdieron la vida buscando vencer sus propios límites del dolor y del cansancio.
    Uno ejemplo reciente se suscitó en el maratón de la ciudad de Nueva York celebrado el pasado 2 de noviembre del año 2008, donde el corredor brasileño de 58 años de edad Carlos José Gómes cayó muerto una vez que cruzó la línea de meta. Un caso previo en este mismo evento aconteció un año antes en el selectivo norteamericano para formar al equipo representativo de esta prueba para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, en esa ocasión, el atleta de 28 años Ryan Shay simplemente se desvaneció para nunca despertar, este atleta era un experimentado corredor y supuestamente apto para realizar grandes esfuerzos, pues en dos ocasiones había ganado el campeonato nacional norteamericano de maratón en los años 2003 y 2004.
    Las causas para que un atleta de alto rendimiento muera súbitamente en la mayoría de los casos son inexplicables, es decir, no hay una causa evidente que propicie el acontecimiento.91 En otros tantos, la causa más común es un mal congénito en el corazón, aunque también se especula que muy posiblemente la causa para que un atleta en plenitud de su potencial físico-atlético simplemente se desvanezca y muera ante la mirada atónita de los demás competidores y aficionados, es que en la actualidad los deportistas tratando de alcanzar los logros y éxitos deportivos que sus gobiernos, federaciones y clubes demandan, se ven obligados a abusar de la ingesta de sustancias estimulantes que los ayuden a conseguir sus propósitos y objetivos.
    En la actualidad un patrón negativo que viene a dinamizar la manera en que el deporte se concibe es el dopaje, es decir, tal pareciera que la única forma de lograr el éxito deportivo sea mediante el uso de sustancias estimulantes, sin importar que se ponga en riesgo la integridad física del deportista, tal parece que la pérdida de la propia vida no es una razón de peso para evitar el uso de sustancias prohibidas, puesto que en los últimos años es constante (y casi común), encontrar datos de deportistas que han hecho uso de diversas sustancias para mejorar sus rendimientos pero que fueron atrapados y descubiertos por los organismos reguladores. El dopaje y sus influjos sobre los cuerpos deportivos es una de las nuevas directrices que la visión posmoderna de la historia del deporte ha comenzado a investigar.
    Otro de los aspectos que distingue y caracteriza la forma posmoderna la historia del deporte es el deconstruccionismo, una propuesta establecida por el francés Jacques Derrida y que consiste primordialmente en una nueva forma de escribir la historia.92 De acuerdo a Derrida, la filosofía de la historia ha construido conceptos jerarquizados que describen y explican la realidad en favor de sustentar ideologías regentes y que han sido establecidas como la verdad histórica. La historia se escribe por selección (mediante aproximaciones teóricas y prácticas metodológicas), es decir, se deja en el centro de las estructuras (como figura principal) lo que se considera importante y se deja afuera aquello que se considera irrelevante.
    Ante la falta de un centro o mejor dicho, cuando el ser es descentralizado “es entonces el momento en que el lenguaje invade el campo problemático universal; este es entonces el momento en que, en ausencia de centro o de origen, todo se convierte en discurso… es decir, un sistema en el que el significado central, originario o trascendental no está nunca absolutamente presente fuera de un sistema de diferencias.” En la narrativa de los textos históricos se muestran las presencias pero también es posible encontrar las ausencias.
    Por medio de la deconstrucción se busca descubrir lo oculto en los textos, todo aquello que el historiador como su constructor dejó de lado, es decir, se busca en los residuos de un texto “interpretar las interpretaciones”.95 Murray Phillips señala que se pueden realizar diversas lecturas de un mismo texto y asimismo se pueden realizar diversas escrituras de un texto, por tanto, se pueden establecer y alcanzar una variada gama de “verdades”, las cuales, no son absolutas o definitivas sino relativas, la historia de acuerdo a los planteamientos posmodernistas y deconstruccionistas es ante todo una actividad subjetiva.
    El criterio empleado es ante todo una cuestión de ejercicio representacional más que referencial del discurso y la narrativa histórica. Por ejemplo, Patricia Vertinsky en su trabajo sobre la mujer plantea que las nociones del conocimiento y el poder son construidas a través del discurso. Vertinsky examina la forma en que las prácticas discursivas de los médicos de fines del siglo XIX se referían a la mujer. Los resultados arrojados por el trabajo interpretativo realizado a los textos médicos revelan la creación del rol social de las mujeres en una forma limitante al construir una imagen de ser débil, propensa a las enfermedades y los desórdenes mentales que las privaron de realizar esfuerzos físicos intensos o prolongados.
    De forma simple podemos catalogar a la historia deconstructiva como una historia de lectura y escritura metanarrativa, la cual hace uso de los elementos ocultos en un texto para establecer una interpretación diferente y asimismo alcanzar una “verdad” también distinta del enfoque preliminar centralizado, en ese sentido la historia se ha convertido en un proceso que se alimenta tanto de la invención/imaginación como de los datos y hallazgos que recupera el historiador.

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